Menú

En cada lonchería del periférico tercero

la mala carne es lo de menos

y lo único en menú.

 

No le importa al parroquiano

si es fláccida

pechuga, ennegrecida

rabadilla

o chamorro

granuloso.

 

Interesa dar alivio a los dedos,

consuelo a los brazos:

recobrarles los pellejos

que entre cal y arena pierden.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s