Refracción

Extended el camino,

extendedlo,

ahora que prima el aliento que otorga,

por fin,

el nocturno silencio.

 

El noble motor no interrumpa su marcha,

se adhiera la luz por delante a la espesa llanura,

profunda:

también extendedla.

 

Viajando en el último asiento,

que más nada toque mis ojos,

mi oído:

tan solo el rumor de la savia solar

que en descenso devela

sus hombros,

su talle:

espiga en mis manos

aún.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s