Gracias a ti

No suelo hacer alarde en cuanto al número de seguidores alcanzados ni en cuanto a la estadística de visitas.

Por el contrario, me parece más prudente, y a propósito del cambio de año, sencillamente agradecer a ti que estás del otro lado de la pantalla, como recién llegado o como viejo conocido. Agradecer que me permitas aprender de lo que tú compartes en tu espacio, proporcionándome nuevas ventanas para apreciar el día a día.

Entre la inmensidad de la internet y ante las modas que alteran los formatos en la comunicación, celebro que perduren los blogs, tu blog.

Si me lo permites, sólo tengo una invitación para ti (y para mí): haz a un lado los trofeos y desliza por la mesa un comentario. Que sea nuestra riqueza la conversación antes que la vitrina.
Sea la palabra el agua en el mar de imágenes.

Gracias, una vez más.

Te deseo un excelente 2017.

Hojas

Termina el otoño y las hojas
cancelan su vuelo en un largo silencio.

Compete a los pies magullar
el ocre en sus venas fractales,
o bien a la mano salvar
el contorno, el último tacto posible.

Mis ojos desearan oir
una última risa de ti,
algún último gesto capaz de poblar
esta calle que lento anochece.

La hoja en el suelo conserva
el último brote de savia
que halló en el viento.